Rafael Martín Martín: «Mi providencia y tu fe tendrán esta casa en pie»

De esta manera finalizaba el pasado lunes 12 de diciembre D. Rafael Martín Martín una magistral conferencia sobre «La Historia del Hospital de la Caridad y Misericordia en los ss. XIX-XX», en una repleta Sala de Cabildos. Ilustrativa disertación que nos arrojó una rayo de luz sobre la desconocida y ominosa historia de esta piadosa institución que ha dependido siempre de la Hdad. de la Santa Caridad y Misericordia. Primeramente se hizo una introducción en referencia a los orígenes de la Hdad. (1501) y a la aparición del Hospital (1516), que según las primigenias reglas de nuestra Hdad. surgió para enterrar con decoro a los pobres. Tras ello continuó con una eje cronológico del Hospital de la Caridad y Misericordia en los s. XVI, XVII y XVIII, en donde se refirió a la presencia de dos órdenes religiosas que lo administraron, los Hermanos del Hábito de San Pablo y los Hermanos del Venerable Bernardino de Obregón. Con ellos se inició la entrada en el s. XIX en donde gracias a sus burocratización podemos conocer detalladamente las numerosas enfermedades que asolaron a nuestro pueblo a comienzos de ese siglo como el cólera o las fiebres terciarias, y la Guerra de la Independencia (1808-14), ya que se conservan registros de los soldados  franceses, hechos prisioneros, y soldados españoles que lucharon en la batalla de Bailén. Tras ello con la llegada de la Desamortización de Mendizábal (1835), que disolvía todos los conventos que estuvieran regentados por menos de 12 religiosos, hizo que la congregación del Venerable Bernardino de Obregón dejara nuestras instalaciones, pasando todas las dependencias y propiedades a la Junta Local de Beneficencia, perteneciente a propiedad municipal. A pesar de ello la Hdad. en la figura de su Hermano Mayor, quién encontró una copia de la escritura pública de 27 de abril de 1664 firmada entre la Hdad. y los Hermanos Obregones, en donde se fijaba que una vez que estos desaparecieran todas las propiedades les serían revestidas a la Hdad. Tras un largo litigio judicial, el Gobernador Civil D. Rafael de Navasencia, falló en favor de la Hdad., en 1857, pero ya era tarde porque con la Desamortización de Madoz (1855) se había reactivado la desamortización eclesiástica siendo enajenados la gran mayoría celas propiedades de la Hdad., quedando reducidas a una mínima parte y recibiendo a cambio unos vales por valor de 180000 reales. Tras ello la Hdad. gestionó el hospital, pero sería de manera efímera ya que sería por menos de un año, ya que ante su demostrada incapacidad de gestión una nueva orden religiosa llegó al Hospital (1859), las Hermanas del Pozo Santo, quienes se dedicaban al cuidado de mujeres, por lo que fueron ellas las que fundaron la primera enfermería de mujeres en 1860 llamada Nuestra Señora de la Concepción, siendo la primera, ya que el hospital había sido sólo de hombres. Pero su paso fue muy breve ya que por desavenencias con la Hdad. la autoridad eclesiástica pertinente decidió su salida. Tras ello se hizo un nuevo análisis de la evolución del ingreso de enfermos en el hospital destacando la década de los años 60 por la carestía y hambrunas que hubo, deteniéndose en la figura del doctor D. Miguel Fernández, que ocupó plaza de médico en el hospital desde 1889. Tras ello se pasó a explicar la llegada de las Hermanas Terciarias Franciscanas del Rebaño de María llegadas en noviembre de 1897, y quién desde su llegada apostaron por la fundación de una escuela de párvulos de San José (1903) cuyos gastos eran sufragados por la propia Hdad. Dicha labor educativa se llevará a cabo hasta los años70 del s. XX, cuando tras la publicación de la ley de Educación General Básica desapareció dicha escuela. A continuación se expuso la conversión en hospital militar que sufrió durante la Guerra Civil Española (1936-39) y las Posguerra (hasta 1943), en donde según los datos presentados se asistió a miles de personas. A partir de 1944 el Hermano Mayor D. José Manuel Benjumea consiguió que el presidente de la Diputación D. Ramón de Carranza convirtiera las instalaciones en asilo de ancianos, dejando de ser hospital, llegando ese mismo año de 1944 veinte ancianos procedentes de Umbrete. Es así como continuará su labor durante las próximas décadas, sustentándose en la Hdad. de la Misericordia quién destinaba el 50% de los ingresos procedentes de la cuota de hermanos (incluso a veces el 60%) al mantenimiento de dichas instalaciones, labor que se vio reforzada no sólo por los hermanos mayores sino también por las propias familias apegadas a la Hdad. como Benjumea, Arias de Reina, Torres, Piñar y Zayas entre otras, quienes con su propio capital y con las donaciones contribuyeron al sustento de este hospital. Pero por motivos higiénicos y de salubridad, el número de ancianos era cercano a los noventa, viéndose las instalaciones más anticuadas no reuniendo las condiciones mínimas, por lo que fue a partir de entonces cuando las Hermanas Franciscanas del Rebaño de María decidieron trasladarse a sus nuevas instalaciones en el año de 1991, quedando la Hermnadad huérfana. Tras ello fueron muchos los esfuerzos llevados a cabo por dicha institución para no sólo traer a órdenes religiosas sino también adecentar sus instalaciones, a través de una escuela taller, pero todo ese esfuerzo no tuvo su recompensa.

Desde la Junta de Gobierno de la Hdad. de la Sta. Caridad y Misericordia queremos transmitir nuestro más sincero agradecimiento a NHD Rafael Martín Martín, por su ardua tarea de investigación, que ha permitido acercarnos a una realidad tangible pero a su vez tan efímera como es el Hospital de la Caridad y Misericordia.