La imagen de la Santa Mujer Verónica -titular de la Hermandad como se refleja en su denominación completa- es una talla realizada en madera con cuerpo de candelero. Fue esculpida en 1966 en el estudio del prestigioso imaginero sevillano Antonio Castillo Lastrucci por su discípulo José Fernández. El presupuesto de la imagen se elevó por aquel entonces a 15.000 pesetas. Desde esa fecha hasta hoy ha sido objeto de varias restauraciones y mejoras. La primera en 1979 y no estuvo exenta de cierta controversia. Fue la más relevante, ya que el escultor Alfonso Berraquero cambió la fisonomía del rostro de la imagen para dotarla de otra expresividad y la carnadura. En este pasado año 2008 se han mejorado los anclajes de la talla, retocado algunas zonas y recuperado sus antiguos ojos de cristal, en una restauración también realizada por Alfonso Berraquero. En la Semana Santa de 2008 también estrenó nuevos ropajes que serán los que muestre cada Jueves Santo, donados por un grupo de hermanos, así como un nimbo diseñado por el hermano de la cofradía y escultor Jesús Vidal González, con orfebrería de Miguel Cuadros.