Queridos Hermanos, ¡ya es Jueves Santo! Será un Jueves Santo diferente, en el que todos nos encontremos afligidos por no poder realizar nuestra estación de penitencia pero, desde el calor y recogimiento de mi hogar, os envío un mensaje de fuerza, ánimo y aprendizaje, puesto que, si algo está enseñándonos esta pandemia, es a apreciar la verdadera importancia de las cosas. Por ello, os animo a vivir en la intimidad nuestra estación de penitencia, que será diferente pero llena de devoción y fe. Además, os pido Hermanos, que recemos todos juntos el Vía Crucis a las 7 de la tarde, que podremos seguir a través de los medios de comunicación de la hermandad y que recemos por quienes han perdido a algún familiar a causa del coronavirus, por los que están enfermos, para que se recuperen pronto, por todos los que los cuidan, para que no desfallezcan y por todos los que están trabajando para sacarnos de esta situación. A todos ellos y a vosotros Hermanos, que el Stmo. Cristo de la Misericordia y su Bendita Madre la Stma. Virgen de los Dolores os proteja.
Vuestro Hermano Mayor